La juventud de Heracles
a. Alcmena, temiendo los celos de Hera, abandonó a su hijo recién nacido en un campo fuera de las murallas de Tebas, y allí, por instigación de Zeus, Atenea llevó a Hera a dar un paseo casual. «¡Mira querida, qué niño tan maravillosamente robusto! —exclamó
Atenea, simulando sorpresa, mientras se detenía para recogerlo—. Su madre debía […]

